viernes, 14 de marzo de 2008

Pequeños milagros...

Los ojos ven simplemente lo que la mente quiere. El alma percibe lo que realmente es. Y a veces los ojos se transforman en el alma, sólo a veces... Cada persona, cada hecho, incluso cada objeto, llega en un minuto u otro, con un fin. Y esta semana, pequeños detalles me lo demostraron. Estoy aquí por algo y he descubierto y he aprendido en estos casi 3 meses, más de lo que en toda mi vida había querido ver... Lo que quiero, lo que soy, lo que siento, lo que espero... Aún me queda mucho por descubrir, pero para volar, hay que despegarse de la tierra...

Una frase. Un milagro. Un gracias... "Donde quiera que estés, siempre estaré contigo".