miércoles, 21 de enero de 2009

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

Que uno solo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el por qué de los niños tiene un por qué.
Que querer saber de alguien no sólo es curiosidad.
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debemos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber como pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos.
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es más honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mucho mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder puede ser también avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.
Cómo hacerte saber, que nadie establece normas, salvo la vida...
¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

Mario Benedetti

sábado, 17 de enero de 2009

El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo...

Hace un mes estaba al otro lado del mundo viviendo un sueño del que ya desperté... Hoy aquí, intento reordenar mi vida y pensar que será de ella... y escribir después de dos meses... Muchas cosas se deciden y planean, otras, hay que dejárselas al tiempo y al destino... uuff que difícil se hace eso a veces...

He disfrutado de los que tuve lejos un año, ricas e intensas conversaciones que extrañaba... Pero es extraño estar en Chile otra vez, raro volver a verlos a todos y sentir que fue ayer cuando me despedí para estar lejos un año... Rico volver a verlos, triste comenzar a extrañar todo lo que en España dejé... Y me sorprendí de no tener pena las primeras semanas aquí en Chile, pero fue sólo porque aún no me daba cuenta dónde estaba, y lo lejos que tengo ahora todo lo que durante un año me hizo estar tan tranquila y feliz... Tarde o temprano la pena llega, pero se que es parte de los proceso que hay que vivir cuando se dejan cosas, personas y recuerdos, que a su vez, llenan de alegría.

Son muchas cosas las que estoy sintiendo, muchas que recién estoy comenzando a asimilar y muchas que seguramente aún no quiero enfrentar... Pero siempre supe que así sería. Cuando decidí irme a Barcelona, quería que el tiempo pasara rápido para comenzar una aventura que si bien me daba un poco de miedo, me llenó de alegría. Y estando en Barcelona, muchas veces sólo quería volver a Chile, otras, que el tiempo no avanzara y todo se perpetuara... Pero así es la vida, hay que disfrutar cada segundo porque nada es eterno... y el tiempo pasa muy rápido.

Si el tiempo se pudiera detener, lo habría detenido dos meses antes de volver... ahora, solo intento que sigas sintiendo mi aleteo desde acá, pero se que tengo que dejar de aletear y no quiero... porque te extraño.