Caminaba sin saber dónde estaba. Con los ojos cerrados miraba. Sonreía con lágrimas en los ojos. Y gritaba fuertemente en silencio... Tocó sin poder rozar su cara, habló sabiendo que al otro lado del mundo, nadie escuchaba. Abrió los ojos...
Mirando el vaivén de las olas del mar, pensaba en el pasado pasivo, en aquel presente sin sol, y en un futuro inquieto. La niña quería volver a creer... en lo inesperado, en el sueño imposible, en el día sin noche... y en esa noche en la que un árbol se transformó en nube, y la nube en princesa...
miércoles, 19 de agosto de 2009
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4 comentarios:
Como en un año que he convivido contigo no me he interado de esa vena poetica!!! jajajajaja
Ahora ya te puedo seguir más de cerca! :)
Besos guapa!
jajaja son los misterios de cada uno!
besos a ti guapa! te extrañoooo!
Hermoso, mi niña...revisa si la ultima frase....parece falto una palabra....o sobro un articulo...nada mas....bello, bello....
jeje ya lo arreglé ;)
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