martes, 25 de octubre de 2011

Perfecto

Tiempo atrás, una persona muy especial me dijo que tenía que ver una película: "Good Will Hunting"(1997). Un día cualquiera juntos, la "vimos", yo como siempre me quedé dormida y nunca supe en que terminaba, ni por qué tenía que verla. Ahora, tiempo después, sin esa persona al lado y en el intento de entender muchas cosas, decidí verla, ahora sin dormir, ahora, sin cerrar los ojos y no ver lo que no quiero...

En la vida estamos constantemente en la búsqueda de esa persona "perfecta", y no perfecta en lo que conceptualmente la palabra involucra, sino perfecta para uno. Pero para encontrarla, es necesario conocerse en plenitud y permitir que el otro sea parte de nuestra vida, de nuestro ser. Y eso es una decisión conciente porque dejar que alguien entre en nuestra vida completa es difícil y creo, no nace espontáneamente si nosotros mismos no lo permitimos. Es muy fácil cerrar puertas y abrir sólo ventanitas que van dejando de a poco vislumbrar lo que hay en el interior... ¿Porqué no abrir la puerta entera? ¿Por miedo? El miedo nos paraliza, nos estanca, no nos permite avanzar y finalmente no ser lo que queremos y no permitirnos ser algo que no sabíamos que existía... "aprendemos a quien dejamos entrar en nuestros mundos". Hay que aprender a hacerlo.

¿Quiénes somos? ¿Cómo somos? Siento que ni uno ni los otros saben exactamente cómo somos. En la vida, las experiencias buenas y malas nos definen en ese SER. Es muy difícil que alguien sienta que nos conoce completamente, es imposible, porque las personas SOMOS en un momento determinado y vamos cambiando con el tiempo. Vamos creciendo, vamos aprendiendo a SER lo que queremos y lo que creemos es mejor. Las situaciones y circunstancias de la vida delinean nuestro reaccionar, entender, enfrentar y ser. Todo lo nuevo, como nuevo, no lleva consigo determinada reacción, eso depende de nosotros, del otro, de nuestro pasado y quizás del futuro al cual queramos llegar, felices. Y en ese camino se va construyendo el ser humano, débil, humilde, a veces cruel... pero ser humano al fin y al cabo, y seguramente imperfecto. Pero dentro de la inevitable imperfección, está la magia que hace de cada etapa de la vida, algo inigualable, algo único e irrepetible... y por lo tanto "perfecto".

Es muy difícil que dos personas sintonicen siempre en una misma etapa o un mismo proceso de vida. Porque como dije antes, son las experiencias las que nos definen y en esa definición creo casi imposible la coincidencia exacta. Pero que rico sería poder estar dispuesto a aprender de esa otra sintonía, porque seguramente y aunque a veces sea difícil empatizar, siempre hay algo que ese otro te puede entregar... Nadie piensa exactamente igual que uno, ni nadie enfrenta las cosas de la misma manera. A veces hay que dejar que los problemas y las penas decanten, y "desapegarse", liberarse y avanzar, y quizás retroceder, porque como dice Benedetti "retroceder puede ser también avanzar" el tema está en descubrir qué es lo que realmente queremos.

No hay comentarios: